Da mihi animas, caetera tolle (Dame almas y llévate lo demás)

Tiende fácilmente a pensarse que los dos ejes más críticos para el buen desarrollo de una compañía son lograr cuanto antes el encaje mercado/producto, y por el otro, y a partir de este, construir una maquinaria de ventas y marketing que permita escalar el negocio (y la empresa).

Pero estos últimos años hemos asistido a un tercer fenómeno, especialmente en compañías tecnológicas y/o de rápido crecimiento, que ha puesto en jaque los dos anteriores: la necesidad de dotarse de talento a la misma velocidad que lo requería el despegue del negocio. La demanda –de talento-, simplemente, ha sobrepasado bruscamente la oferta.

La crisis de captación de recursos, instalada especialmente en empresas recientemente receptoras de fondos, ha complicado los planes, en muchos casos, ya iniciados, de tracción, y, por lo tanto, de necesidad de dotarse de las posiciones requeridas. Nada pues más descorazonador que ver la compañía traccionar y no ser capaz de dotarla de talento.

La escasez pues de ese recurso hace que muchas empresas en fase de crecimiento sufran serios desajustes en sus planes de negocio, y más cuando estos perfiles no se encuentran activos en el mercado y la compañía debe desarrollar procesos de captación para encontrar y vender a candidatos en modo pasivo.

Siendo conscientes de ello, desde Kalonia hemos desarrollado una metodología de decantamiento en el proceso de captación para evitar comprometer el despegue de su negocio.